Amados lectores, un llamado a tomar consciencia, no es la virgen del perpetuo sufrimiento, ni el cristo acalambrado, ni la chinita, porque el virus "y que" es chino y a lo mejor se entienden; ni siquiera el Dios desconocido e ignorado, tampoco colocar saliva de loro en las puertas, ni vómito de borracho untado en la puerta de la casa, mucho menos las cadenas de oración, ni las visitas virtuales de los santos o superheroes. ya basta de esperar que alguien o algo haga las cosas por nosotros, que alguien nos cuide. cada uno debe hacerse responsable de su vida, su salud, la de su familia, su comunidad. hay que aplicar el principio "ubuntu", "yo soy porque somos todos" o "todos somos uno". dejemos de pedir y esperar comodamente, ha llegado la hora de tomar consciencia y ser proactivo, es decir, solo nosotros podemos detener esto, si, cada uno de nosotros juega un papel importantísimo en esta situación, tanto en su origen como en su solución. cumplamos la cuarentena y las normas de protección, porque un solo individuo que no lo haga afectará a todos haciendo inútil nuestra participación. no esperemos que haya que tratarnos como animales, ojalá lo fuéramos, asi no nos afectaría el virus. será que hay que comenzar a matar a todo el que ande en la calle,para así salvar a la humanidad? desgraciadamente, conducta sin consecuencia se repite. si hay que pasar hambre, la pasamos, si hay que suspender las comunicaciones y servicios que así sea, estaremos hambrientos, sucios incomunicados, pero !VIVOS! POR TANTO, APOYO, ES MAS, PIDO A LOS GOBERNANTES MANO DURA PARA LOS TRANSGRESORES, MULTAS, CARCEL Y LO QUE SEAS NECESARIO,; SI HAY QUE CAZARLOS COMO ANIMALES, ASI SERÁ PORQUE EN ANIMALES SE CONVIERTEN CUANDO ATENTAN CONTRA SU ESPECIE Y EL PLANETA. SIGUIENDO EL PRINCIPIO UBUNTU, LES DIGO "VIVIMOS TODOS O MORIMOS TODOS". NAMASTÉ
Gracias vida, Gracias universo.
Agradecido. Meditando en un recorrido mental por mi vida, observo que he sido muy agraciado. Primero, tuve los mejores abuelos paternos, ya que ellos Edilia y Eladio me enseñaron el amor incondicional. Luego tuve la mejor madre del mundo, Aida, que siempre me apoyó y acompañó en todos mis momentos, alegres y tristes. Mi padre, Eugenio, no pudo haber sido mejor, ejemplo de honestidad, trabajo, esfuerzo, moral y apoyo; siempre presente, inteligente, con una buena respuesta a cualquier interrogante, amado y respetado por todos, en fin. mi gran orgullo y a quien amo incondicionalmente como me enseñaron sus padres. Quizás, yo no sea su orgullo, el mejor hombre, tampoco llené sus expectativas, pero viví, experimenté e hice lo que me hizo feliz. Tuve parejas con quienes compartí bellas experiencias y aunque nos separamos, siempre dejaron recuerdos, de los que atesoro los buenos. Amigos leales de mas de 40 años cuyos recuerdos siempre son gratos. También hubo experiencias fallidas, otras...
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